Villa Grimaldi
Santiago de Chile, 25 de enero.- Ayer estuve en Villa Grimaldi, el conocido centro de detención ilegal y tortura utilizado por la DINA (Dirección Nacional de Intelegencia Militar) para torturar a miles de personas durante la dictadura del general Augusto Pinochet. Tras pasar por Villa Grimaldi, cientos de ellos no volvieron a ser vistos jamás.
No fue una visita turística. Cubrí la visita del príncipe heredero de Noruega, Haakon, que está de viaje en Chile. No soy un seguidor ferviente de las monarquías del mundo, sistema que me parece totalmente desfasado e injusto, pero puestos a pagarle los viajes a tu rey, creo que está bien que por lo menos se dedique a visitar sitios interesantes y representativos del país. Y si se viene a Santiago y se está más o menos al corriente de la historia del país, Villa Grimaldi es visita obligada.
Sobre la cobertura periodística del acto, nada relevante. Había dos mujeres noruegas que estuvieron molestando a los periodistas y los fotógrafos durante toda la visita. Nos obligaron a situarnos a 35 metros del príncipe y nos decían todo el rato cuando se podía grabar y cuando no -notaréis que nuevamente fui con la cámara de vídeo-. Dejando a parte los pormenores monárquicos, la visita a Villa Grimaldi me pareció muy interesante. Es un lugar cargado de valor histórico. Resulta estremecedor pensar que en esa porción de terreno, hoy perfectamente arreglada con preciosos jardines y convertida en parque-museo, en 1973 y los años siguientes hombres y mujeres fueron cruelmente torturados por la causa pinochetista. La vicepresidenta de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, entidad que gestiona el sitio, nos contó que las torturas se llevaron a cabo sin piedad. Padres y madres fueron torturados delante de sus hijos pequeños, hombres presenciaron las torturas de sus mujeres, y ni los ancianos se salvaron de las terribles corrientes eléctricas en distintas partes del cuerpo por pertenecer al partido comunista.
Actualmente no queda casi nada de los antiguos edificios de la villa. El 7 de agosto de 1980 la Central Nacional de Informaciones (CNI), sucesora de la DINA compra Villa Grimaldi al Servicio de Vivienda y Urbanización (SERVIU). El 21 de septiembre de 1987 el último director de la CNI, general Hugo Salas Wenzel, vende la propiedad a la Sociedad Constructora EGPT Ltda. Al interior de la sociedad se produjeron cesiones de derechos, quedando finalmente constituida, el 29 de abril de 1988, por la esposa, la hermana y el cuñado de Salas Wenzel.
En esa época Villa Grimaldi fue subdividida en 50 lotes de 180 m2, según consigna la Dirección de Obras de la Municipalidad de Peñalolén.
La empresa EGPT demolió el recinto, derribando la casona, quedando sólo el muro rojo exterior, el portón de hierro, partes de una pileta, partes del pavimento interior, la piscina y parte de los antiguos camarines, además del murito semicircular en donde los prisioneros de las “Casas Chile” eran sentados para comer.
Aún así, Villa Grimaldi es espectacular. Sitios así le recuerdan a uno que hechos como los sucedidos en Chile durante la dictadura de Pinochet, y en muchos otros sitios con régimenes totalitarios, no deberían haber sucedido nunca. gs.
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Es lo que os pasa a los pijos de izquierdas, que os ponéis sentimentales cuando visitáis cunas de las civilización como Villa Grimaldi, un lugar IMPRESCINDIBLE para mantener a raya a tanto rojo, maricón, invertido, abortista o moro como anda suelto por ahí. Una racioncita de picana o de bañera os daba yo, y se os quitarían las ganas de solidarizaros con esas heces…
Comentari per Killeditor | Gener 28, 2008 |