el fòrum dels exiliats

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Operación Patria Socialista

La Orchila (Venezuela), 6 junio.- “Buenos días. Pueblo venezolano, Fuerza Armada Nacional, pueblo en armas… En este día radiante tenemos la oportunidad de asistir a la maniobra conjunta de la Armada y la Aviación que hemos denominado Patria Socialista I – 2008”. Así comenzó su rueda de prensa el ministro de Defensa de Venezuela, el general Gustavo Rangel Briceño. Estábamos en la Isla de La Orchila, zona de uso militar exclusivo, junto a otros 30 periodistas más, nacionales e internacionales. También nos acompañaban más de cien militares. Sí, otra excursión de esas de a las 05.00 horas de la mañana en Maiquetía.

Pero esta vez era diferente, porque Venezuela había decidido mostrarle al mundo su poderío militar. El Gobierno bolivariano tenía previsto lanzar su primer misil desde un caza Sukhoi-30, uno de los 24 aviones comprados hace poco a Rusia. Chávez bautizó hace pocos días a esos misiles, en una de sus alocuciones en la televisión, como el misil de “lánzalo y olvídalo”, en referencia a que únicamente necesita que se fije el objetivo previamente para que dé en el blanco. Chávez también dijo, entre risas, que estaba entrenando para pilotar uno de los Sukhoi y que él mismo iba a lanzar el misil.

La convocatoria oficial de La Orchila era para presenciar “maniobras militares”. Como siempre, por motivos de seguridad, avisaron el día antes. Los periodistas rumoreaban sobre el lanzamiento de los famosos misiles, y sobre la posibilidad de que fuera el mismo Chávez a verlo. En mi fuero interno pensé que Hugo vendría, y así se lo decía a los compañeros, pero no. Una lástima. Eso sí, llamó por teléfono al comandante general de la Armada para felicitarle personalmente. Es genial cuando Chávez llama, porque el receptor acostumbra a ponerse muy tenso y apenas llega a balbucear un “sí, mi comandante en jefe” a cada poco. Cuando cuelga respira aliviado.

Así fue. El ejército venezolano lanzó primero el misil tierra-aire desde una patrullera, sobre un supuesto blanco en forma de “barco a la deriva”, situado a unos 40 kilómetros de la costa. Nosotros no lo vimos, pero nos dijeron que había dado en el blanco. Paro su definitivo hundimiento tenían que entrar en acción los Sukhoi, la joya de la corona. Dos bombas, una KH-59 y una KAB-500, eran necesarias para conseguirlo. 500 kilogramos teledirigidos para demostrar que “a Venezuela se la respeta”. Tampoco vimos el impacto, pero da igual, simplemente con ver el vuelo de los Sukhoi por encima de nuestras cabezas fue suficiente. Todo el ingenio humano puesto a disposición de crear armas de guerra capaces de reventar lo que se les ponga en el punto de mira.

Briceño intentó explicarlo: “La guerra puede ser estudiada desde diferentes ángulos o varios puntos de vista. Es bien interesante plantear si la guerra es arte o es ciencia. Vista como ciencia debemos hacer una comparación con el estudio de la ciencia, pongamos de las ciencias naturales, donde el científico tiene un laboratorio donde repite la experiencia, repite la experiencia y le permite llegar a concluir leyes. Bueno, nosotros también cuando vemos la guerra como ciencia tenemos la oportunidad entonces de repetir experiencias”. Claridad meridiana.

Pero la mejor explicación estaba por llegar, y cito textualmente: “Las maniobras militares pueden ser convenidas desde dos ángulos también. Una donde identificamos el problema, lo separamos en partes las situaciones, identificamos el problema y lo dividimos en parcialidades y vamos resolviendo por parcialidades, ese es el caso que estamos viviendo hoy, donde varios problemas los hemos dividido en partes y vamos resolviendo por parcialidades”. Más claro el agua. Briceño explicó a la prensa también que para la preparación de las maniobras se habían realizado muchos ejercicios, entre ellos el lanzamiento de “globos aerioestáticos, aerioespaciales”.

La noticia no era la facilidad de palabra del militar que hace de ministro de Defensa en Venezuela, sino más bien que Briceño negó que el país hubiera emprendido ninguna “carrera armamentista”, y que Venezuela está adquiriendo “los recursos mínimos elementales para garantizar su seguridad”.  Esos recursos mínimos son los nombrados 24 Sukhoi-30, 50 helicópteros MI-17 y MI-35, también rusos, y 100.000 fusiles AK-103. La compra “se debe al atropello que se hace sobre el país”. Y Briceño concluyó con un “no hay qué preguntarnos a nosotros porqué nos preparamos para defendernos, sino porqué ellos se preparan para agredirnos”.

Qué grande La Orchila.  La isla no deja de ser un secarral donde cada vez que sopla el viento el polvo vuela a sus anchas. Pero también vimos las playas, de un agua tan azul que parece imposible. No nos dio tiempo a bañarnos, había que volver en las avionetas a Caracas. El comandante general de la Armada confirmó la compra de ocho patrulleras al “Reino de España”.  Y a pensar en la próxima, espero que no tarde mucho, porque esto de los actos convocados por el Ejército me parecen cada día más arrechos… mmm.

Juny 8, 2008 - Publicat per exiliats | General, Venezuela | | 2 Comentaris

2 Comentaris »

  1. MMM,

    Quan tingui una mica més de temps, buscaré a un diccionari què significa “arrechos”. De moment, em conformo amb que ens segueixis explicant el “poderío militar” de Veneçuela, i que em reafirmis en la meva opinió que aquest sonat (Chávez) realment està del tot sonat, com tots els que li fan el pilota.

    Fins la propera!, una abraçada des de la llunyania geogràfica i proximitat de la xarxa!

    Salut!

    Ramon (anti-democràtic només quan això significa anti-comunista i anti-islamista)

    Comentari per Ramon Capdevila | Juny 9, 2008 | Respondre

  2. Qué excelente tu blog! me encanta la forma en que describes tus vivencias, muy humano y con un detalle que hace sentir que estoy allí

    saludos

    Comentari per nicolás | Juny 14, 2008 | Respondre


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