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Otra pauta de pistas

Maturín (Venezuela), 13 junio.- Pinos, pinos, pinos y hasta donde te alcance la vista únicamente pinos. Recién plantados, más crecidos, enormes y frondosos, partidos por alguna tormenta… Al fin y al cabo, pinos. Eso es la Reserva Forestal de Uverito, al sur del municipio Maturín en el oriental estado Monagas. Sabía que Venezuela tiene desiertos, sabanas, selvas, montañas de cinco mil metros o incluso islas y playas de ensueño, pero que también tuviera bosques de hoja perenne era algo que no me esperaba.

En medio de la Reserva Forestal de Uverito, donde se replantan y se cortan miles de hectáreas de pino en función del ritmo de trabajo de madereras y papeleras de la zona, el ejército venezolano ubicó la última de las pistas de aterrizaje clandestinas descubiertas. La reserva tiene un sinfín de carreteras que discurren entre los bosques, rectas hasta perderse en el horizonte. El final de un tramo de ellas, que acaba en ninguna parte, era utilizado presuntamente por las avionetas del narcotráfico. Allí encontró el ejército las trazas de sus ruedas al aterrizar y cinco mil litros de combustible para llenar sus lucrativos depósitos, por lo que las autoridades decidieron volar la pista con explosivos. Otra vez, una pauta de pistas rodeado de militares, helicópteros y demás ambiente castrense. Fino mi pana, muy fino.

Una hora de avioneta desde Caracas nos dejó en Maturín, la capital de Monagas. No es muy grande, pero en pocos días se jugará allí el partido de futbol “Amigos de Ronaldinho Vs Amigos de Messi”. Desde Maturín, tras veinte minutos de viaje en un helicóptero Cougar, llegamos a la pista en cuestión. Desde el Cougar, del que habían retirado las ametralladoras que se pueden colocar en sus laterales, el paisaje volvió a ser demasiado extenso como para intentar abarcarlo.

Era el Operativo Boquete III, después del que se hizo en el sureño Apure y en el occidental Falcón, le tocaba el turno a los estados orientales de Monagas y Anzoátegui. El jefe del Comando Estratégico de Operaciones (CEO), el general Jesús González, contó a los medios que desde marzo se han inhabilitado en Venezuela 180 pistas usadas presuntamente por avionetas del narcotráfico. Desde enero se han incautado 25,3 toneladas de droga. Periódicamente, la Oficina Nacional Antidrogas (ONA) prepara quemas públicas en las que sucesivamente son lanzadas a la hoguera sacas con cocaína y marihuana. Es la manera de demostrarle al mundo que Venezuela sí lucha contra el narcotráfico, a pesar de las acusaciones de Estados Unidos de connivencia con la trata de estupefacientes. Es perverso: Colombia la produce, EEUU y Europa la consumen, y la culpa es de Venezuela. Tampoco hay que engañarse, a pesar de que el país no cultiva, y no es un gran consumidor, por aquí pasan al día enormes cantidades de todo tipo de drogas; muchas veces gracias a la connivencia o el mirar para otro lado de los funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado. Después de verle en Apure, en la Sierra del Perijá, en la isla de la Orchila y en Uverito, puedo afirmar que para el general González encenderse un buen puro, una vez el operativo ha concluido y él ha dado su rueda de prensa, es todo un ritual.

Pero lo más emocionante no fue captar con la cámara de porno casero el momento de la explosión, la nube de polvo, o la pose de los militares de turno para permitir a la prensa tomar una bella instantánea, no. Lo más emocionante fue sentir el paso de un Sukhoi-30 a cien metros por encima de nuestras cabezas. Era uno de los 24 que Venezuela ha comprado a Rusia, y visto que están nuevecitos y que la gasolina en Venezuela cuesta mucho menos que el agua, pues hay que sacarlos a pasear. Son la joya de la corona, el ministro de Defensa dijo que se trataba de “el mejor avión del mundo”, y cuando oyes a los militares mentarlo lo hacen con un brillo especial en los ojos.

El Sukhoi no tenía nada que bombardear en Uverito, pero pasó en vuelo rasante no menos de diez veces por encima nuestro, describiendo piruetas y giros en el cielo. Todo estaba preparado para la rueda de prensa: sillas, mesas, una carpa para protegerse del sol, los trípodes de las cámaras, carteles del operativo… hasta habían llegado las autoridades, pero todo se detuvo porque el Sukhoi estaba esperando en el aire para hacer su exhibición. A cada pasada, el de la Fuerza Aérea que estaba con nosotros le decía por el walkie-talkie al piloto que bajara un poco más, sin comprometer la seguridad, pero permitiendo a los periodistas grabarlo de bien cerca. Todos estaban emocionados, como un niño con zapatos nuevos. Hasta movieron un camión y lo situaron en medio de la pista para que los camarógrafos y fotógrafos se subieran en él y captaron mejor el paso del avión. Cuando el Sukhoi pasa, dos segundos después llega el tufo a combustible quemado, el ruido ensordecedor y todo alrededor se agita. Los pinos se balancearon mecidos por la imprevista tormenta y la hierba voló ante el objetivo de la cámara. Tanto llegó a bajar el Sukhoi, que en la última pasada volaron la carpa, las sillas, los trípodes, las mesas, los carteles… ante las risas y comentarios graciosos de todos los presentes, incluidos los militares. “Tremendo avión, pana. ¡Guá, qué avionsito!”.

En seguida movieron un carro, le colgaron el letrero del Boquete III, y a dar la rueda de prensa igual. Suerte que se nubló, porque si no nos hubiéramos cocido. Después volaron la pista, nos llevaron a ver el agujero, y otra vez a Maturín en el Cougar. Allí nos invitaron a todos a comer carne en vara con guasacaca, papelón con limón y demás gastronomía típica. Con la panza llena, de vuelta a Caracas en el avión del ejército. Dicen que en veinte días seguirán con operativos en el norteño Sucre o en el central Guárico. Esto de ir de excursión y salir por unas horas del caos de la capital es ‘arrechísimo’. En el Zulia lo calificarían de ‘vergatario’. Tanto monta, monta tanto. mmm

Juny 14, 2008 - Publicat per exiliats | General, Venezuela | | 2 Comentaris

2 Comentaris »

  1. Ets un afortunat

    … però trobo a faltar una floreta a en Chávez, no?

    Tranquil, entenc que hagis vist la llum.

    Fins la propera.

    (llegit!)

    Ramon

    Comentari per Ramon Capdevila | Juny 26, 2008 | Respondre

  2. Ramooooon!!! Floretes en tinc també, eh? I de quina “llum” parles? Estava a les fosques jo, o què? jeje. Tu tranquil que quan ens tornem a veure et faré una síntesi sobre perquè Chávez mola. Potser el Duran no diu el mateix… jajaja.

    Mario

    Comentari per exiliats | Juny 29, 2008 | Respondre


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