Una noche en el ballet
Caracas, 2 agosto.- Esta noche se estrenó en el Teatro Teresa Carreño de Caracas el ballet “Giselle”, de la casi nonagenaria bailarina cubana Alicia Alonso. Nunca había asistido a un evento así, si bien después de hacerlo creo que comprendí que el ballet en Venezuela también puede ser diferente a otros muchos países.
Vaya por delante que la obra estuvo perfectamente ejecutada y que me impresionó la calidad la destreza y la interpretación de los bailarines. Detrás de las casi dos horas que dura la función se esconde un trabajo ingente de multitud de personas. La Orquesta mariscal de Ayacucho acompañó la representación, lo que también requiere muchas horas de ensayos previos. La función se estrenó en Caracas en una coproducción entre Cuba y Venezuela, y supuso el retorno a los escenarios venezolanos de “Giselle”, 60 años después.
A Alicia Alonso se la puede considerar una de las mejores bailarinas latinoamericanas de todos los tiempos. Nació en 1921, y a pesar de su avanzada edad todavía conserva una gran vitalidad y elocuencia. La bailarina fundó el Ballet Nacional de Cuba, uno de los cinco mejores del mundo junto con el americano, el inglés, el francés y el ruso. Alonso ha recibido premios y ha cosechado éxitos de crítica y público en escenarios de todo el mundo. Entre sus numerosas condecoraciones destacan varios “Honoris Causa”, o la máxima condecoración de la República de Cuba, la orden “José Martí”. El ballet “Giselle” fue su salto al estrellato, lo interpretó durante décadas, y en su debut fue la primera bailarina no anglosajona ni soviética que se atrevió a bailarlo. Alonso lleva unos días en Venezuela preparando el estreno de su obra, realizada sobre la base de los dos autores originales, franceses. En la rueda de prensa destacó que parecía que las bailarinas latinas estuvieran condenadas a bailar solo rumbas, aunque eso empezó a cambiar con su “Giselle”. “Enfrenté el reto y lo gané”, comentó con un especial brillo en los ojos y con la tranquilidad propia de quien sabe que ha culminado con creces una gran trayectoria vital.
Pero yo comentaba que el ballet también puede ser diferente en Venezuela a otros rincones del planeta, tal y como se encargaron de mostrarme los 2.500 espectadores que abarrotaron el teatro. Antes de que se abriera el telón y con ello comenzara la función, el ministro de Cultura subió al escenario para pronunciar un pequeño discurso. Comenzó transmitiendo al respetable un mensaje del presidente Chávez, según el cual le habría gustado mucho acudir al estreno si bien su agenda no se lo permitió. Se deshizo en halagos para con la figura de Alicia Alonso, e incluso anunció que se creará una Escuela Latinoamericana de Danza. “Es una tarde muy feliz”, comenzó, si bien su discurso se vio cada vez más interrumpido por un sector del público que le pedía que se retirara para que comenzara la función. Los abucheos y silbidos retumbaron en los oídos del ministro cuando intentaba expresar los avances en materia cultural que se han producido durante la revolución chavista.
Lo cierto es que entre el público no solo estaban los que habían pagado su entrada, y que mayoritariamente se quejaron por el discurso, quizás al sentirse aludidos. También se encontraban partidarios del Gobierno que en muchos casos recibieron una invitación para acudir al ballet. El ministro se encendió cuando vio que no le dejaban hablar, y dijo que cuanto antes se callara la gente antes acabaría de hablar y se iría. “Tengo una caja de agua aquí debajo (del atril)”, dijo para evidenciar que no tenía ninguna prisa. El enfrentamiento entre partidarios y detractores de Chávez se quedó solamente en ver cuál de los dos grupos hacía más ruido, si bien eso no le quita esa aureola tan especial a mi estreno en el mundo del ballet. Además, en esta ocasión también sirvió para vivir otra vez el clima de tensión y enfrentamiento constante de Venezuela. Claro que la situación está mucho más calmada que hace unos años y el enfrentamiento entre chavistas y oposición no incluye a más de la mitad de los venezolanos, que según las encuestan pasan de todo lo referente a la política.
El ministro de Cultura se preguntó desde el escenario qué había hecho la IV República (pre-Chávez) por el teatro Teresa Carreño. Dijo que la cultura en Venezuela estuvo en manos de unas élites que se repartieron los premios entre ellas. La gente protestó porque había acudido a ver un ballet, y no a escuchar al ministro, y así se fue caldeando el ambiente. En el momento álgido de la bronca, cuando llamaba a los que le pitaban “gritones”, explicó la anécdota de su madre. Al parecer su madre, hoy sentada entre el público a sus 78 años, no pudo entrar en su día al Teresa Carreño porque únicamente se podían pagar las funciones con tarjeta de crédito. Para el ministro esa es una muestra del elitismo al que estaba reservada la cultura en Venezuela. “Ahora este teatro está abierto para todo el pueblo, para que disfruten como tú. Esa es la política de la revolución, no solo Giselle para ti, Giselle para el pueblo”, le soltó el ministro a uno que se quejaba. Otra parte de la sala aplaudió, posiblemente la que hoy acudió con invitaciones y sin pagar. Esta noche el que se quejaba había pagado su entrada, y posiblemente la madre del ministro acudió a ver la función gratis.
En todo caso “Giselle” se interpretó sin mayores contratiempos, y la trifulca no pasó a mayores. Alonso recibió una ovación cerrada que se prologó durante un buen rato. Al final esa debería ser la noticia: el reconocimiento a una señora que ha pasado toda su vida entregada en cuerpo y alma al ballet, una disciplina que sin duda requiere una dedicación absoluta. mmm
2 Comentaris »
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Només dir que a Roma també estan interpretant Giselle, però la veritat és que el tema ha passat sense pena ni glòria i sense més trifulca!!! què hi farem el italians no son com els veneçolans!!!!!
Per cert pau després de veure les fotos he entès moltes coses i he de dir que et tenia per un noi més seriós!!!
ah i bueno tot i que arribo un pél tard a la discussió només dir-vos que a mí em semblaven més mones les dues primeres que les dues segones!! i que entre aquestes dues segones la del gerard no tenia solució!!
ale un petó per tots!!!!
Comentari per lali | Agost 4, 2008 |
Mario,
La teva velocitat de publicació m’obliga a fer esforços per poder-m’ho acabar tot. El proper dia q em connecti llegiré el següent post.
Només dir-te que m’ha agradat la història de la “Giselle” i del ministre de cultura, especialment aquesta última.
Espero no haver ferit cap sensibilitat amb aquest breu comentari. I si no és així… “se siente” !!
Apa, fins la propera,
Ramon
Comentari per Ramon Capdevila | Agost 5, 2008 |