Buceo en Chichi
Chichiriviche de la Costa (Venezuela), 14 octubre.- Solo dos sonidos: aspiración y espiración. La aspiración acompañada por el ruido seco que provoca el aire de la bombona al pasar por el regulador del equipo, la espiración al compás de la sintonía de las burbujas que salen disparadas hacia la superficie. Nada más. Buceo.
El pasado fin de semana estuvimos en Chichiriviche de la Costa, a unas dos horas de Caracas. Allí existen algunas operadoras donde es posible hacer el curso internacional de buceo, y allá nos dirigimos. Después de las respectivas clases teóricas y las primeras sesiones en la piscina para familiarizarse con el equipo, nos adentramos en este rincón del Mar Caribe. El descubrimiento de un nuevo mundo, donde todo es diferente, no pudo ser mejor.
Bucear es ingravidez. Las percepciones normales se alteran, y todo parece más cercano y más grande. En el fondo, a 18 metros de la superficie, el mar se presenta en toda su magnificencia, con el sol arriba de todo, difuminado y más lejano que nunca. Solo dos sonidos y la imposibilidad de hablar guían la inmersión, mientras todo lo que ves a tu alrededor resulta alucinante, como si uno se encontrara por un rato en otro mundo.
La riqueza animal y vegetal del Mar Caribe es demencial. Gracias a la guía de nuestro instructor pudimos ver cosas con las que ni tan siquiera soñé alguna vez. Un banco de veces enorme se mueve a tu alrededor, moviéndose como un todo a cada nuevo embate de las olas y las corrientes. Su lomo plateado cambia en décimas de segundo a una tonalidad más oscura, para con un nuevo giro volver a deslumbrar como si de peces de plata se tratara. Bajo una roca, una morena asoma la cabeza, esperando que llegue la noche para deslizarse fuera de su nido a cazar alguna presa. Un ángel francés, grande, negro, con motas amarillas, se pasea parsimonioso pellizcando las algas de las rocas. Un grupo de peces cirujanos, de un azul imposible, con sus dos puntos amarillos en la cola completa la escena.
Repetidas inmersiones descubren más maravillas. Entre dos rocas un pulpo se camufla y se aprieta en su grieta para no ser molestado. Cangrejos araña, camarones pistoleros, peces trompeta, rabirubios… y mil especies más hacen que sea imposible salir del asombro. Nadando al lado de las rocas, los gusanos plumero, que tienen su boca desplegada como si se tratara de plantas para captar el plancton de las ricas aguas, se esconden rápidos. En el fondo, una raya del color pardo de la tierra, se mueve reptando. Un enorme pez globo se muestra desinflado, confiado, a la espera de una ocasión más peligrosa en la que precise inflarse y mostrar sus púas para escapar. Un caballito de mar se aferra con la cola a la roca para tratar de pasar inadvertido. Nada escapa a los ojos del instructor, que con más de 2.500 inmersiones en su haber nos enseña a respetar un ecosistema tan singular.
En Chichiriviche de la Costa también hay un monumento submarino. Se trata de la flauta de Neptuno, colocada a 14 metros de profundidad en honor al buzo Carlos Dinar, muerto en 2003. Al parecer unos pescadores borrachos perdieron el motor de su barca, y después le ofrecieron una importante suma de dinero a Dinar para que lo recuperara. Éste bajo con otro compañero a buscarlo. Los dos se quedaron sin aire a 100 metros de profundidad.
De vuelta a la superficie, se vuelve al mundo real otra vez. Los pescadores se apremian para llenar sus redes antes de la puesta de sol. El mar es generoso en Venezuela. Varias gaviotas nos sobrevuelan, y después de lanzarse en picado se vuelven a elevar con un pez en el pico. Atardece, y es momento de salir del agua. El mar, impasible, continúa con su infinito vaivén. La sensación de estar aquí, otra vez, sobrepasa la capacidad de expresarse con palabras. mmm.
3 Comentaris »
Deixa un comentari
-
Recent
-
Enllaços
-
Arxius
- Desembre 2008 (1)
- Novembre 2008 (2)
- Octubre 2008 (2)
- Setembre 2008 (3)
- Agost 2008 (3)
- Juliol 2008 (4)
- Juny 2008 (8)
- Maig 2008 (13)
- Abril 2008 (11)
- Març 2008 (10)
- Febrer 2008 (17)
- Gener 2008 (35)
-
Categories
-
RSS
RSS de les entrades
RSS dels comentaris
Como me gusta lo que has escrito en este post. Mira que a mi lo del buceo no me va mucho, pero visto así, me entran ganas.
Y se acerca el momento!!!!!!!!!!!
Comentari per Olivia | Octubre 15, 2008 |
Mario!!!
Quant de temps! Ja pensava que t’havies fet de l’oposició i t’havien censurat. Què passa, no es tanquen teles, ràdios i diaris si no són afins al Presidente?
No he trobat cap doble significat polític al post.
M’ha agradat molt això dels peixos i del submarinisme.
Fins la propera,
Ramon
Comentari per Ramon Capdevila | Octubre 15, 2008 |
I no va veure cap peix polla? Què estaries mirant, collons?
Comentari per Killeditor | Octubre 20, 2008 |